martes, 10 de mayo de 2011

El amor y el monstruo


¿Cree usted en las viejas leyendas?. No importa cual escoja o con cual se encuentre, hay una horrible y delgada mano inhumana debajo de la piel de todas ellas cuyo mas leve  tacto, una vez descubierta, es capaz de hacerte enloquecer de puro horror...y tambien del más intenso amor.



 No importa la forma del miedo sino su contacto. Mas allá de aquellos dedos  no era posible abrazar tan solo al amor, así que tambien amé al monstruo que se había apoderado de él.


 Volvió completamente derrotado de su último viaje, con la mirada más perdida y doliente que nunca, como si aquello a lo que entonces vez tuvo que enfrentarse hubiera sido demasiado para él. Ahora se que entonces ya se sabía condenado y que más doloroso aun que todo el horror que lo estaba transformando era el amor que sentía por mi y al que no podría nunca renunciar.


 Despues de una lucha mortal en la que llegó a vencer a la maldición de la luna, regresó a buscarme.


En silencio...



Deslizandose por la mansión como un latido moribundo...




Supe que estaba allí antes de que entrara en mi cuarto...
y supe, de igual modo a lo que debería enfrentarme...

 
Su cuerpo ya no le pertenecía...y parecía haber sido mordido profundamente por las sombras...




 Pero no dudé en abrazarlo al mio con todas mis fuerzas...




Supe qué, a pesar de que ya no podría protegerme,  había venido a pedirme que lo acompañara en su último viaje; y así lo hice.






 ¿Regresar...?. No. Él ya no era humano. Continuó transformándose de formas que no podría intentar describirle. No fuí capaz de permanecer hasta el final y corrí ciega, empujada por aquel grito blanco en mis ojos, atravesando de vuelta el desierto de hielo.


Ahora debo marcharme. No. La semana que viene será imposible. No se cuando podré volver a verle. Sí, claro que sí...se que puedo contar con usted. No se preocupe, estaré bien. Buenas noches mi querido amigo.


Siempre con paracaidas

¡ Ya he tenido bastante!