lunes, 18 de abril de 2011

Einar Norelius










































El zumbido del sueño


En el frescor de aquella noche  el sueño del monje y  el de la geisha comenzaron a zumbar al mismo tiempo, cada uno desde su distancia, revoloteando como espíritus de libélulas sobre la luz que los acompañaba: la luz de la luna reflejaba las meditaciones de él y cierto cansancio  de mirar de frente y constantemente los estallidos del mundo ; la luz del farolillo del jardín reflejaba en una tenue fragancia el intenso deseo de vida de ella. Si algún día llegaran a encontrase nada importaría y serían capaces de abandonarlo todo el uno por el otro aunque su camino durara una sola noche.

Casi siempre suele pasar

Entonces vi esa botella con una etiqueta que decía: "Bébeme"


El sol de las montañas


Hay un delgado y antiguo camino que pocos conocen y que recorre caprichoso buena parte de la montaña. El sol no descansará hoy y es algo que, por alguna razón, su cuerpo agradece. Pequeñas nubes  e insectos la acompañan con sus sombras breves. Busca plantas para las que no necesita nombre pues allí todo es olor. Y no existe realmente nada por lo que deba regresar.